
Dolores nació en el siglo XVIII de la desecación del almarjal que impulsó el cardenal Belluga, y se trazó desde cero con calles rectas que se cruzan en ángulo recto alrededor de una plaza central. Igual que ocurre en Almoradí, ese urbanismo planificado facilita mucho la parte logística de un vaciado.
La casa de pueblo de Dolores es alargada: fachada corta, crujías sucesivas hacia el interior y un corral al fondo donde se guardaron animales, leña y aperos. Muchas se ampliaron en los años setenta con una planta más, así que hoy conviven la construcción original y el añadido posterior dentro de la misma parcela.
Casas con cámara y pisos que vaciamos en Dolores
La profundidad de la parcela es lo que define aquí la jornada. Desde el último cuarto hasta la puerta de la calle pueden mediar veinte metros de recorrido interior, y cada mueble hace ese camino entero. Cuando existe planta añadida, hay además un tramo de escalera, a veces exterior desde el propio corral.
La calle, en cambio, ayuda. El trazado en damero deja calzadas rectas donde el camión se queda frente a la puerta y la carga se hace en continuo. Medimos los metros de recorrido interior, el ancho de las puertas de paso entre crujías y el hueco de la escalera del añadido, que suele ser el punto más justo.
Casas alargadas del damero
Fachada estrecha, varias crujías seguidas y corral al fondo
Ampliaciones de los setenta
Planta añadida sobre la casa vieja, con escalera exterior o interior
Bloques de las avenidas
Promociones de tres alturas, algunas con ascensor incorporado después
Corrales y cuartos traseros
Leñeras, gallineros en desuso y almacén de herramienta
Retirada de enseres de cámara, patio y almacén
Salen los muebles de las habitaciones y del comedor, los colchones de lana, la cocina económica que quedó en el cuarto de atrás, la loza y las garrafas de la despensa, y todo el contenido del corral: leña apilada, herramienta, alambre, tejas sueltas y muebles retirados que allí terminaron.
La madera limpia y la leña siguen su valorización. El hierro y el alambre van a chatarra. Los colchones de lana y el textil se retiran aparte porque piden tratamiento propio. Y si aparece uralita en el techo de un cobertizo del corral, se identifica en la medición y se le asigna gestor habilitado desde el principio.
Desalojo de viviendas heredadas o en venta
En Dolores predominan las herencias de casa familiar. Son viviendas que pasan de padres a hijos y que llegan al vaciado cuando la generación que las habitaba ya no está y los descendientes viven en Almoradí, en Elche o en la costa. Se decide entre varios, y por eso el papel con la cifra es lo que desatasca.
También trabajamos para quien compra una de estas casas para rehabilitarla. El interés por la casa de pueblo con corral ha crecido, y el comprador necesita entregar el inmueble limpio al arquitecto o al constructor en una fecha concreta para que la obra arranque cuando estaba prevista.
Proceso de vaciado con oferta y fecha firmadas
Se trabaja de dentro hacia fuera para no cerrarse el paso. Primero el corral y las crujías traseras, luego la planta añadida si existe, y por último las estancias que dan a la fachada, que son las que quedan más cerca del camión y se despejan rápido al final de la jornada.
Cuando la casa es grande y aparece más volumen del que la familia recordaba, se avisa antes de tocarlo y se valora en el momento. Al terminar quedan barridas todas las crujías y el corral, con el reportaje del antes y el después y las llaves entregadas dentro del plazo escrito.
Llamada y cita para medir
Nos cuentas dónde está la vivienda, en qué planta y qué queda dentro, y ponemos día para pasar a medirla. La visita dura poco más de media hora y sirve para anotar metros, alturas, volumen, tipo de contenido y por dónde sale todo.
Oferta escrita con importe y fecha
Recibes el desglose por partidas —horas del equipo, viajes del vehículo, kilos con tasa de tratamiento y lo recuperable que resta— junto al día de entrada y el día de entrega de llaves. Puedes leerlo con calma y enseñárselo a quien quieras.
Jornada de vaciado con el equipo calculado
Llegamos a la hora acordada con la gente y el vehículo que salieron de la medición, protegemos portón, escalera y rellano, y bajamos separando desde el primer viaje lo que se reutiliza, el metal, la madera, el textil y los aparatos eléctricos.
Entrega barrida y documentada
Al terminar barremos todas las estancias, incluidas cámara, patio y trastero, hacemos el reportaje del antes y el después y devolvemos las llaves en mano dentro de la fecha firmada.
Factores que fijan el precio de vaciar la casa
Dolores está a pocos minutos de Almoradí, así que el desplazamiento apenas influye en el importe y el equipo llega a primera hora. Lo que sí influye es la longitud de la parcela, y eso solo se sabe recorriéndola con la cinta métrica en la mano.
Con esos metros anotados escribimos la oferta y la fecha, y las dos se mantienen. Puedes ver el resto de pueblos donde trabajamos o escribirnos desde contacto para poner día de visita.
Preguntas frecuentes en Dolores
¿Cuánto se tarda en vaciar un piso?
En Almoradí la mayoría de las viviendas se cierran en una sola jornada, de la mañana a media tarde: un piso de dos o tres habitaciones con ascensor entra sin problema en ese día.
Cuando hay cámara bajo cubierta llena, patio con almacén o una casa de planta baja más una con escalera de tramo corto, lo normal son dos jornadas seguidas. Las acumulaciones de muchos años pueden pedir tres.
La diferencia con otras empresas es que ese número de jornadas no es una estimación de palabra: sale de la medición, se convierte en una fecha de entrada y una fecha de entrega de llaves, y las dos van firmadas en el mismo papel que el importe.
Si tienes notaría el viernes, el compromiso escrito dice que el jueves está barrida.
¿Cuánto cuesta vaciar una casa antigua?
Una casa antigua de las de aquí —planta baja, primera y cámara— se mueve, según lo que medimos a diario en el Centro y en los pueblos de la comarca, entre unos 600 y unos 1.400 euros, y lo que coloca cada caso en un punto u otro de esa horquilla son tres cosas.
La cámara, que suele guardar mucho más volumen del que la familia recuerda y obliga a bajarlo todo por una escalera estrecha. El patio y el almacén, donde aparecen muebles viejos, herramienta y a veces material de obra que va a planta con tasa por tonelada.
Y lo recuperable, que descuenta: el mobiliario macizo, la herramienta y los aparatos que funcionan encuentran segunda vida y rebajan el total. Por eso la cifra se da después de medir y no antes.
¿Tu vivienda está en Dolores? Ponemos día para medir y te damos importe y fecha
690 220 944