
El entorno del mercado es la parte más comercial del casco y tiene una consecuencia directa sobre el trabajo: buena parte de las viviendas están encima de un local que sigue abierto. Se entra por un zaguán lateral, se sube por una escalera pegada a la medianera y arriba aparece una casa completa de dos plantas con altillo.
Los días de mercado la actividad de la calle cambia por completo y el espacio para maniobrar se reduce. Por eso, en esta zona, la primera pregunta de la medición no es cuántos metros tiene la casa, sino qué día y en qué franja podemos dejar el vehículo pegado a la puerta.
Casas con cámara y pisos que vaciamos en Zona del Mercado
La vivienda de aquí crece hacia arriba y hacia atrás. Tiene el salón y los dormitorios en las dos plantas superiores, un altillo bajo cubierta al que se sube por una escalera de un solo tramo y, muchas veces, un almacén trasero que perteneció al negocio de la planta baja y que sigue lleno de estanterías, mostradores y cajas.
El acceso pide más precisión que en otras zonas. El zaguán es estrecho, la escalera arranca casi en la puerta y el rellano de cada planta apenas permite girar un mueble largo. Anotamos el ancho útil entre pasamanos, la altura libre bajo el altillo y los metros de acera disponibles, y con esos datos decidimos cuánto se despieza y cuántas personas suben.
Viviendas sobre local comercial
Acceso por zaguán lateral independiente del negocio
Entresuelos y altillos
Espacio bajo, muy cargado y con escalera de subida estrecha
Almacenes traseros de tienda
Estanterías, mostradores, género antiguo y embalaje
Pisos de las calles de paso
Fachada a vía con movimiento y franja de carga acotada
Retirada de enseres de cámara, patio y almacén
Además del contenido doméstico habitual, de estas fincas salen mostradores, estanterías metálicas, expositores, neveras de local, cajas de género que nunca se vendió, máquinas de coser y archivos enteros de papel comercial. Es un volumen distinto al de una casa corriente y se calcula aparte, porque ocupa mucho y pesa poco.
El metal de las estanterías y de las neveras va a chatarra y descuenta. El papel y el cartón se prensan y salen por su circuito. Los aparatos de frío con gas los manipula empresa habilitada. El mobiliario comercial en buen estado suele encontrar comprador rápido entre quienes montan otro negocio, y ese descuento aparece en la oferta.
Desalojo de viviendas heredadas o en venta
Quien nos llama en esta zona suele estar cerrando dos cosas a la vez: la casa y el negocio de abajo. Familias que jubilan una tienda de toda la vida, propietarios que quieren alquilar el local por separado de la vivienda, y herederos que se encuentran con el género de un comercio parado hace años.
También llegan encargos de gestorías e inmobiliarias que llevan varios inmuebles del entorno. Con ellas el compromiso escrito resuelve un problema de gestión: hay un importe por cada finca, una fecha por cada una y un interlocutor que puede justificar el gasto ante el propietario sin volver a pedir precio.
Proceso de vaciado con oferta y fecha firmadas
La jornada se planifica alrededor de la calle. Reservamos la franja horaria en la que el vehículo puede quedarse frente a la puerta, empezamos por el almacén trasero para liberar espacio de acopio y usamos ese hueco para ir bajando lo del altillo en tandas cortas.
Después se vacían las plantas de vivienda de arriba abajo, dejando siempre libre el paso del zaguán, que en estas fincas suele compartirse con el local o con otro vecino. El cierre es el de siempre: barrido de todas las estancias, incluidos altillo y almacén, reportaje fotográfico y llaves entregadas dentro de la fecha comprometida.
Llamada y cita para medir
Nos cuentas dónde está la vivienda, en qué planta y qué queda dentro, y ponemos día para pasar a medirla. La visita dura poco más de media hora y sirve para anotar metros, alturas, volumen, tipo de contenido y por dónde sale todo.
Oferta escrita con importe y fecha
Recibes el desglose por partidas —horas del equipo, viajes del vehículo, kilos con tasa de tratamiento y lo recuperable que resta— junto al día de entrada y el día de entrega de llaves. Puedes leerlo con calma y enseñárselo a quien quieras.
Jornada de vaciado con el equipo calculado
Llegamos a la hora acordada con la gente y el vehículo que salieron de la medición, protegemos portón, escalera y rellano, y bajamos separando desde el primer viaje lo que se reutiliza, el metal, la madera, el textil y los aparatos eléctricos.
Entrega barrida y documentada
Al terminar barremos todas las estancias, incluidas cámara, patio y trastero, hacemos el reportaje del antes y el después y devolvemos las llaves en mano dentro de la fecha firmada.
Factores que fijan el precio de vaciar la casa
En esta zona el reloj vale tanto como los metros. Una jornada con la franja de carga bien pactada y otra improvisada pueden diferenciarse en dos horas de equipo, y esas dos horas están dentro del precio que firmas. Por eso hablamos con el comercio de abajo o con el administrador antes de poner fecha.
El resto del compromiso funciona igual que en cualquier otra parte del municipio: importe desglosado, día de entrada y día de llaves en el mismo papel. Mira las demás zonas donde trabajamos o cuéntanos tu caso desde contacto.
Preguntas frecuentes en Zona del Mercado
¿Qué es un vaciado de piso?
Consiste en devolver una vivienda a su estado desnudo: sin nada dentro, barrida, y con cada material entregado en el punto que le corresponde.
Incluye sacar muebles, electrodomésticos, ropa, libros, vajilla y enseres, desmontar arriba lo que no pasa por el hueco de la escalera, bajarlo protegiendo portón, peldaños y rellano, cargarlo separado por familias de material y llevarlo a reutilización, a reciclaje o a planta de tratamiento según lo que sea.
Al final la casa queda barrida y fotografiada, lista para enseñarla, alquilarla, venderla o entregarla en notaría. En Almoradí el encargo abarca además la cámara, el porche, el patio, el trastero y el almacén de huerta, que forman parte de la vivienda tanto como las habitaciones.
¿Cuánto se cobra por un vaciado de piso?
Se cobra por el trabajo real que pide la vivienda, y ese trabajo se descompone en cuatro partidas que verás separadas en la oferta. Las horas de equipo, que salen del volumen y del acceso. Los viajes de camión, que dependen del volumen una vez desmontado el mobiliario grande y del sitio donde el vehículo puede esperar.
Los kilos que van a planta de tratamiento, que se pagan por tonelada. Y una cuarta partida que resta, la de todo lo que conserva uso y encuentra segunda vida. El total se firma antes de empezar y se abona al terminar, contra la entrega de la vivienda barrida.
Trabajamos con factura y con los datos fiscales de la empresa a la vista en el aviso legal.
¿Tu vivienda está en Zona del Mercado? Ponemos día para medir y te damos importe y fecha
690 220 944